Visitar Montreal en verano, puede ser una de las experiencias de vida más emocionantes que puedas tener.
Mientras Montreal ocho meses al año es cubierta por bajas temperaturas y nieve, en los meses de junio a septiembre renace a la vida y plenitud, así como el botón de una hermosa rosa extiende toda la belleza de sus pétalos en primavera.
Es un calor húmedo y el sol, hasta hace unos meses escondido, deja caer su cálida y reluciente luz sobre esta bella y tranquila isla, iluminándola de color y vida.
Es la mejor época turística del año y la isla respira actividad. El Viejo Puerto de Montreal es su máxima atracción.
Pueden verse desde carruajes tirados por caballos magníficos, blancos y hermosos, como los de las películas... su puerto lleno de gente y turistas de todo el mundo, que la llenan de vida, hasta festivales al aire libre.
Montreal es una ciudad muy culta y la música y toda clase de expresión del arte se traduce en festivales uno tras otro, desde el famoso de jazz, hasta los de cine en los que se ponen pantallas gigantes al aire libre y butacas, para que te sientes a ver tu película sin pagar un céntimo.
Montreal por su arquitectura y diseño de casas, respira a Francia. En verano la belleza de esta isla no tiene par.
Con su arquitectura francesa antigua, que data desde hace 500 años...bicicletas y patinadores por todos lados, gente que toca instrumentos al aire libre, que hace dibujos, bellas mujeres con ropas ligeras... sus magníficos restaurantes, desde los cuales sentado, aparte de comer bien, puedes ver la gente pasar.
No podía faltar el carrito que, por una modesta cantidad, te da un tour completo por el Viejo Puerto y te explica en francés e inglés los detalles del mismo.
Si no sabes nada de ambos idiomas...¡lástima! después de todo ¿porqué no estudiar cualquiera de los dos idiomas en verano en Montreal? Aparte de aprender y practicar el idioma, puedes conocer todas las cosas interesantes de que te platico.
Montreal es conocida en el mundo, aparte de su máxima atracción que es el Viejo Puerto, por sus Jardines Botánicos, el Insectario, el Biodomo, la Basílica de Notre Dame y su Ciudad Subterránea.
Los Jardines Botánicos es una especie de parque gigantesco en el que hay replicas de jardines modelo del mundo, como China, Japón y Holanda, hechos con material y flores traídas directamente de sus lugares de origen.
Es un parque grandote con bellos jardines representativos del mundo.
Es recomendable para un paseo recreativo con la familia, con tu pareja o cuando quieras convivir un rato con la naturaleza. Incluso hay un lago incrustado con patos y pescados originales de China, frente al cual te puedes sentar y relajar para estar contigo mismo y llenar tu interior de paz y quietud.
Dentro de las instalaciones de los Jardines Botánicos, se encuentra el Insectario. Es un museo donde se tienen insectos sumamente raros, bellas mariposas, etc.
Al parecer también puedes comer insectos, pero no tuve el gusto de comer tan "suculento" manjar. Si los pruebas, luego me platicas a que saben.
El Biodomo es sumamente interesante.
Su atractivo radica en que, en un solo lugar, reúne los climas de todo el mundo, recreados artificialmente y con animales originales de esos ambientes.
Así, puedes estar en las selvas con su clima cálido y, en un abrir y cerrar de ojos, entrar a temperaturas árticas y ver en vivo y a todo color a los pingüinos ¿Cómo hay que ir vestido para climas tan extremosos?
Te recomiendo que vayas con playera y con tu suéter o chamarra anudado a la cintura. Así, puedes estar ligero en el calor y cuando entres a las frías temperaturas te cubres.
La Basílica de Notre Dame es magnífica. Los bellos vitrales con tonos azules y sus dibujos de arte gótico en su interior le dan un aspecto maravilloso, su belleza cuando la luz del sol ilumina su interior es indescriptible. Por eso, conócela a medio día.
Ni se te ocurra tomar fotos en su interior, puesto que seguramente vas a salir tu, pero no se va apreciar muy claro lo que sale como fondo.
De eso me alertaron los guías de la iglesia, pero no les hice caso. Solo desperdicié mi rollo.
Aunque viéndolo bien, tomate una o dos fotos solamente como recuerdo, aunque ya te advertí que no se van a ver nítidas, ni con el mejor flash del mundo.
Lo que francamente no me gusto, es que dentro hay varios mini-oratorios con velitas, y tu puedes depositar dinero.
Al preguntarle a una guía acerca de eso, me respondió que había santos a los cuales encomendar tus deseos, pero que unos eran más "caros" que otros,
y que si elegías a los más caros (o sea, los que requerían que depositaras más dinero), tus deseos y oraciones se escucharían más rápido y se convertirían en realidad.
Me vino a la mente las escenas que relata la Biblia en las que Jesucristo tiró las mesas de los comerciantes con furia, afueras de una sinagoga, acusándolos de ladrones por querer enriquecerse a costa de la fe.
Lo peor de esto es que ni siquiera estos oratorios están afuera de la iglesia, como en la época en que Jesucristo hizo lo que te relaté ¡sino dentro de la iglesia misma! ¿Qué pensará Jesucristo en éstos momentos de este tipo de prácticas?
La entrada a la Ciudad Subterránea se encuentra en las estaciones del metro del centro de Montreal.
Debido al rudo invierno canadiense, se crearon una serie de complejos comerciales e incluso apartamentos bajo tierra, para que la gente saliera lo menos posible al exterior durante las tormentas de nieve. Puedes caminar kilómetros en su interior.
Si te interesa la cultura, el museo MacCord es una visita obligada. Ahí verás la historia, desde los primeros pobladores, las peripecias que tenían que pasar, sus vestimentas, las eternas guerras entre franceses e ingleses, las impactantes escenas de las calles sepultadas de nieve por las tormentas, los zapatos en forma de raqueta que usaban para caminar en invierno... en fin!
¿Qué hay de interés para bailar en Montreal?
Si lo que te gusta es la música disco, el "737"definitivamente es tu opción. Esta disco es famosa por su faro nocturno que gira sobre su eje e ilumina desde su altura toda la ciudad.
Es una disco a la cual debes ir regiamente vestido, y en la cual tendrás el gusto de admirar la belleza de las mujeres canadienses con sus vestidos de gala, como si estuvieran celebrando unos 15 años, por supuesto que para las mujeres también verán hombres atractivos.
Si vas con tenis y de mezclilla, ni se te ocurra intentar entrar pues será en vano, tampoco si tienes físico o cara de menos de 18 años, pues te pedirán que acredites que eres mayor de edad.
Ahora que si eres tropical como yo, y quieres combinarlo con música moderna, el "Salsateq" te gustará, que se encuentra en la calle de Peel. Disfruté de fantásticos momentos con mis amigos en ese lugar.
Montreal no la definiría como una ciudad canadiense, ni siquiera como ciudad francesa.
Montreal es una ciudad del mundo.
Su población de habla francesa, su descendencia inglesa y sus extranjeros definitivamente le dan un aroma de ciudad cosmopolita y mundial.
Dentro de un vagón del metro, típicamente puedes ver rubios de ojos azules o verdes, una persona con su gorrito en la cabeza, símbolo de su descendencia judía, mujeres con sus velos y ropajes tipo hindú, gente de raza negra y latinos como yo.
Conocí a gente de Eslovaquia, Kazajstán, Armenia, Marruecos, Haití, en fin.
Me dieron un apasionante punto de vista de sus circunstancias, países de origen, cultura, formas de pensar y sentir. Aunque todos tenían algo en común: las ganas de superarse, de vivir, la alegría, la sencillez y lo amistoso.
¡Vale la pena visitar Montreal! No te arrepentirás. En suma es una ciudad muy interesante y divertida para las vacaciones. A mi me fascinaría regresar en verano y revivir la aventura Montrealense...¡recordar es volver a vivir!
¿Interesado en visitar Montreal?
Si deseas más información visita el Sitio Oficial de Montreal en Español. ¿Te gustaría estudiar idiomas en Canadá? decide que opción te conviene más en el Sitio Oficial para estudiar idiomas de Canadá.
Colaboración de Edgar Martínez
México